OnePlus acaba de lanzar uno de los relojes inteligentes del año. Ya te adelanto que no es una conclusión a la que haya llegado viendo su lista de características y el diseño: hace días que pude ponerme el OnePlus Watch 3 en la muñeca para probarlo a fondo y contarte todo sobre él hoy mismo, el día de su anuncio oficial. Su precio no es precisamente bajo, en España se puede comprar desde este mismo momento por 349 euros, una cifra que lo aleja de la competición económica, pero que le permite bailar junto a otros grandes del mercado.

Hace tiempo que OnePlus dejó de ser una compañía de productos baratos que utilizan el factor ahorro para robarle ventas a los dispositivos más importantes. Lo ha demostrado en los últimos años con sus móviles, y ahora vuelve a dar ejemplo con el nuevo OnePlus Watch 3. Tras varios días probándolo he llegado a la conclusión de que este reloj tiene poco de flagship killer y mucho de flagship, a secas.

No es algo que me pille por sorpresa, tengo que decir. La pasada generación ya consolidó a OnePlus como uno de los grandes fabricantes de relojes inteligentes, al haber apostado por varias tecnologías únicas que se vuelven a ver en esta tercera entrega. De hecho, hay muchas similitudes entre el Watch 2 y el Watch 3, algo que refuerza lo que las filtraciones han estado revelando: estamos ante una actualización y no una revolución.

¿Quiere decir esto que si tienes un OnePlus Watch 2 no merece la pena dar el salto? En esencia, sí. Veo poco probable justificar la compra del nuevo reloj si ya tienes la versión lanzada en 2024, pero hay muchas cosas que contar si vienes de otra marca o simplemente estás buscando un nuevo compañero de muñeca en el segmento premium.

OnePlus Watch 3 OnePlus Watch 3

Lo mismo, pero mejor

Como ya he dicho, no se puede decir que el OnePlus Watch 3 sea muy diferente a la segunda versión, pero esto no significa que llegue libre de novedades. La compañía ha escuchado a los usuarios y ha mejorado dos puntos clave del diseño. El reloj ahora tiene una pantalla más grande y la famosa corona —la ruedita— es funcional. Puede parecer broma, pero la del Watch 2 no interactuaba con el sistema: simplemente giraba para el disfrute del usuario, pero no movía el scroll de la interfaz. Ahora sí.

Además, el OnePlus Watch 3 ha estilizado su estética, pasando de un marco para la esfera —la parte que rodea la pantalla— negra bastante prominente a una de titanio mucho más resistente y sofisticada. Este cambio no solo lo acerca al diseño de un reloj más tradicional, sino que también permite ampliar el tamaño del panel sin comprometer las dimensiones generales del dispositivo.

Esta actualización le sienta genial, y aunque es un cambio menor, en mi opinión, es lo suficientemente importante para justificar un salto generacional como este. No hacía falta poner el diseño patas arriba y hacer algo completamente diferente: solo pulir ciertos detalles para rematar la jugada. Aquí OnePlus ha sabido qué tocar y cómo hacerlo para, con una estética similar, hacer un producto mucho más maduro.

Hay otros aspectos que no cambian, como el cuerpo del reloj, que sigue combinando el acero inoxidable pulido y cepillado con una sutileza digna de mención. Tocar el OnePlus Watch 3 es sinónimo de calidad y no hay ni un solo milímetro del reloj que demuestre lo contrario. La correa se sujeta firmemente y no hay holguras, los botones tienen una precisión milimétrica y cada parte del cuerpo está fusionada a la perfección con el resto.

Ahora bien, toda esta calidad también trae consigo varios detalles que pueden descartar este OnePlus Watch 3 para algunas muñecas. El reloj es grande y puede ser algo pesado para muchos usuarios: la caja es de 46,6 milímetros y pesa 81 gramos con la correa incluida. Ambas cifras están por encima de la media, para que te hagas una idea.

Es bastante cómodo y se adapta a la perfección, pero comento esto siendo consciente de que tengo una muñeca grande y una mano de tamaño considerable. He dejado este OnePlus Watch 3 a otras personas, y el primer comentario casi siempre ha estado relacionado con su peso y tamaño, lo que me hace pensar que pueden ser aspectos condicionantes para buena parte del público.

Por supuesto, a cambio de estos dos inconvenientes —depende de para quién, todo sea dicho—, es posible tener en la muñeca un reloj sumamente duradero, que presume de una certificación de resistencia militar y que aloja en su interior una de las baterías más grandes y eficientes de todo el panorama.

Para rematar la jugada, el apartado del diseño lo cierra una pantalla más grande, más brillante y con una cobertura de zafiro para que los arañazos no tengan cabida en el cristal. El resultado es buenísimo, muestra la información a la perfección en cualquier escenario, la respuesta táctil es sublime y la fusión del panel con el marco de titanio ofrece una visual espectacular del reloj.

Aquí OnePlus ha hecho un gran trabajo. No solo por aumentar un poco el tamaño del panel —pasa de 1,43″ a 1,50″—, también por mejorar el brillo máximo que es capaz de emitir esta pantalla. Sobre el papel, este OnePlus Watch 3 ofrece picos momentáneos de 2.200 nits, que si bien no se mantienen en el tiempo, permiten disfrutar del dispositivo incluso en los días más soleados.

Como colofón, gran parte de culpa de esta buena experiencia proviene de la inclusión de un panel AMOLED LTPO, que permite una eficiencia extrema de la pantalla y una fluidez increíble al moverse por la interfaz o la espera de apps.

Termino el apartado del diseño con una mejora que se queda a medio camino. Se nota que OnePlus se ha esforzado para reducir los biseles negros que hay entre la pantalla y la corona de titanio, pero no lo suficiente para terminar por todo lo alto. Se deja un poco de margen, que si bien se disimula al optar por esferas oscuras, predomina más de lo que me gustaría cuando configuras un diseño claro o con colores.

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