El cabello puede verse hermoso un día y completamente descontrolado al siguiente. Muchas personas creen que el problema está solamente en el shampoo, el clima o el tipo de peinado, pero existe un factor mucho más profundo que determina cómo se comporta el cabello: la porosidad capilar.

Entender la porosidad es una de las claves más importantes dentro del mundo profesional de la peluquería. De hecho, es uno de los secretos mejor guardados detrás de los tratamientos exitosos, los alisados duraderos, los colores vibrantes y los cabellos saludables. Muchas veces las personas compran productos costosos que no funcionan simplemente porque no conocen el nivel de porosidad de su cabello.

La porosidad describe qué tan abierta o cerrada está la capa externa del cabello, conocida como cutícula. Esa capa externa controla cómo entra la humedad al cabello, cuánto tiempo permanece allí y qué tan vulnerable está la fibra capilar frente al daño.

Cuando aprendemos a identificar si el cabello tiene porosidad baja, media o alta, automáticamente podemos elegir mejores productos, mejores tratamientos y mejores técnicas de peinado.

Primer plano de una mujer sonriendo con cabello rizado oscuro, contorneado por la luz del sol que resalta la textura y la porosidad de sus rizos.Identificar el nivel de porosidad permite elegir productos y tratamientos más efectivos para cada tipo de fibra capilar (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fibra capilar está formada por varias capas. La más externa es la cutícula, compuesta por pequeñas escamas microscópicas que se superponen entre sí como las tejas de un techo.

Cuando esas escamas están cerradas y compactas, el cabello retiene mejor la hidratación y luce brillante. Cuando están abiertas o dañadas, el cabello pierde agua, nutrientes y proteínas con facilidad.

La porosidad determina:

  • Qué tan rápido absorbe agua el cabello.
  • Qué tan rápido pierde hidratación.
  • Qué tan bien reaccionan los tratamientos.
  • Cómo responde al calor.
  • Cuánto frizz produce.
  • Qué tan resistente es el cabello.

Muchas personas creen que tener mucho cabello significa tener un cabello sano, pero la verdadera salud capilar depende de la condición de la cutícula.

Primer plano de unas manos aplicando aceite en las puntas de un cabello castaño oscuro. En el fondo, una botella borrosa de aceite de oliva sobre una superficie blanca.Una cutícula cerrada protege mejor la hidratación, mientras que una abierta facilita la pérdida de agua y nutrientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Existen tres pilares fundamentales para mantener el cabello equilibrado:

La hidratación aporta agua al cabello y ayuda a mantener elasticidad, suavidad y movimiento.

Ingredientes como:

  • Ácido hialurónico.
  • Aloe vera.
  • Glicerina.
  • Pantenol.

Ayudan a retener agua dentro de la fibra capilar.

Cuando falta hidratación, el cabello se vuelve opaco, rígido y áspero.

Los lípidos son grasas naturales que protegen la fibra capilar.

Actúan como una barrera que:

  • Reduce el frizz.
  • Protege contra la humedad excesiva.
  • Mantiene la suavidad.
  • Sella la hidratación.

Aceites como:

  • Argán.
  • Coco.
  • Jojoba.
  • Macadamia.

Son fundamentales para cabellos con porosidad media y alta.

Las proteínas fortalecen la estructura interna del cabello.

La más importante es la queratina, responsable de dar resistencia y elasticidad.

Las proteínas ayudan a:

  • Reparar daño.
  • Fortalecer puntas débiles.
  • Reducir quiebre.
  • Mejorar la resistencia química.

Pero hay algo muy importante: el exceso de proteína también puede endurecer el cabello. El equilibrio es la clave.

Primer plano de una mujer Latina de perfil, con los ojos cerrados, oliendo su cabello oscuro y rizado recién lavado, en un baño blanco.El equilibrio entre hidratación, lípidos y proteínas resulta esencial para mantener la estructura y resistencia del cabello (Imagen Ilustrativa Infobae)

La porosidad baja se caracteriza por tener una cutícula muy cerrada y compacta.

A simple vista suele verse:

  • Brillante.
  • Suave.
  • Saludable.
  • Con poco frizz.

Sin embargo, este tipo de cabello tiene una dificultad importante: le cuesta absorber productos y humedad.

  • La cutícula está cerrada.
  • Las escamas están muy compactas, por lo tanto el agua y los tratamientos penetran lentamente.
  • El cabello tarda en mojarse.
  • Cuando una persona con porosidad baja entra a la ducha, el agua puede “resbalar” sobre el cabello antes de absorberse.
  • Los productos se acumulan fácilmente.
  • Aceites pesados y mascarillas densas pueden dejar sensación grasosa o pesada.
  • Tiene menos frizz.
  • La cutícula cerrada genera una superficie más lisa y uniforme.
Mujer de espaldas, cabello largo y ondulado. Camina por una calle con árboles de hojas naranjas en otoño, bajo iluminación natural y clara.La porosidad baja dificulta la penetración de productos y requiere fórmulas ligeras para evitar acumulación y pesadez (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchas personas arruinan este tipo de cabello usando demasiados productos pesados.

La clave está en utilizar:

• Productos livianos.

• Hidratación moderada.

• Calor suave para abrir ligeramente la cutícula.

Hidratantes ligeros

  • Aloe vera.
  • Agua de rosas.
  • Pantenol.

Aceites livianos

  • Argán.
  • Semilla de uva.
  • Jojoba.
  • Exceso de mantecas
  • Mucho aceite de coco
  • Productos extremadamente densos
  • Siliconas pesadas

La porosidad media es considerada el equilibrio perfecto.

La cutícula está parcialmente abierta, permitiendo que el cabello:

  • Absorba hidratación correctamente.
  • Mantenga elasticidad.
  • Retenga nutrientes.
  • Tenga brillo saludable.

Este tipo de cabello suele responder muy bien a:

  • Coloración.
  • Peinados.
  • Tratamientos.
  • Herramientas térmicas.
Mujer de espaldas con cabello largo oscuro frente a un mostrador de mármol blanco. Hay hojas de aloe vera cortadas, un cuenco y un cepillo de madera.El cabello de porosidad media responde bien a la mayoría de los tratamientos, pero puede dañarse rápidamente con el uso excesivo de calor o procesos químicos (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • La hidratación entra y se mantiene.
  • El cabello absorbe productos sin dificultad y logra mantenerlos por más tiempo.
  • Tiene frizz moderado.
  • Puede reaccionar a la humedad ambiental, especialmente en climas húmedos.
  • Mayor flexibilidad
  • Generalmente es un cabello manejable y con buena resistencia.

Muchas personas creen que porque el cabello luce bien no necesita cuidados.

Ahí comienzan los problemas.

El uso constante de:

  • Planchitas.
  • Decoloraciones.
  • Secadores.
  • Sol.
  • Cloro.
  • Herramientas calientes.

Puede transformar rápidamente un cabello de porosidad media en uno de porosidad alta.

La clave es mantener equilibrio entre:

  • Hidratación
  • Proteína
  • Lípidos
  • Hidratación semanal.
  • Mascarillas con ácido hialurónico y aloe vera.
  • Nutrición.
  • Aceites ligeros para proteger la cutícula.
  • Protección térmica.
  • Indispensable antes de usar herramientas calientes.
Mujer joven con cabello largo y encrespado, mirándose en un espejo empañado, intenta peinarse con un peine negro, mostrando frustración.La porosidad alta suele asociarse a daño por decoloraciones, alisados y exposición térmica, y necesita reconstrucción y sellado constante (Imagen Ilustrativa Infobae)

La porosidad alta ocurre cuando la cutícula está muy abierta, deteriorada o rota.

Es el tipo de cabello más común en personas que realizan:

  • Decoloraciones frecuentes.
  • Alisados químicos.
  • Uso excesivo de calor.
  • Exposición solar intensa.
  • Procesos químicos repetidos.
  • Mucho frizz.
  • El cabello absorbe humedad del ambiente constantemente.
  • Se seca muy rápido.
  • Absorbe agua rápido, pero también la pierde rápidamente.
  • Sensación áspera.
  • La cutícula dañada genera una textura irregular.
  • Puntas abiertas y quiebre.
  • La fibra pierde resistencia.

Muchas personas intentan arreglar la resequedad usando más calor.

Eso empeora aún más el daño.

La alta porosidad necesita reparación profunda, no agresión adicional.

La recuperación requiere constancia.

No existe un producto milagroso instantáneo.

Las proteínas ayudan a rellenar áreas dañadas de la fibra.

Ingredientes importantes:

  • Queratina.
  • Colágeno.
  • Aminoácidos.
  • Proteína de trigo.

Después de reconstruir, el cabello necesita agua.

Sin hidratación, la proteína puede endurecer demasiado el cabello.

Los lípidos ayudan a cerrar parcialmente la cutícula.

Aceites ideales:

  • Argán.
  • Macadamia.
  • Aguacate.
Mujer con cabello mojado y bata blanca secándose el pelo con un secador gris frente a un espejo en un baño con azulejos blancos y estantería de madera.El calor mal utilizado es uno de los principales factores que deterioran la cutícula y aumentan la porosidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los mayores destructores de la cutícula es el calor mal utilizado.

Muchas personas usan:

  • Planchitas a temperaturas extremas.
  • Secadores demasiado cerca.
  • Rizadores sin protector térmico.

Eso literalmente cocina la fibra capilar.

  • Nunca usar plancha sobre cabello húmedo. Esto genera evaporación interna y rompe la fibra.
  • Utilizar protector térmico. Es indispensable para minimizar daño.

Temperatura adecuada

  • Cabello fino: menos temperatura.
  • Cabello grueso: temperatura moderada.
  • Cabello decolorado: mucho cuidado.

El frizz no siempre significa “mal cabello”.

Muchas veces es simplemente una señal de desequilibrio en la cutícula.

Cuando la humedad del ambiente entra descontroladamente en la fibra capilar, el cabello se expande y genera frizz.

Por eso los cabellos con alta porosidad suelen reaccionar muchísimo a:

  • Humedad.
  • Lluvia.
  • Sudor.
  • Cambios climáticos.
Vista trasera de una persona sentada en una silla de peluquería, mostrando el cabello largo, castaño y encrespado. El salón se ve borroso al fondo.El test del agua y el análisis táctil son métodos simples para identificar el nivel de porosidad en casa (Imagen Ilustrativa Infobae)

El control del frizz no depende únicamente de aceites.

Se necesita:

  • Equilibrio de hidratación.
  • Protección de la cutícula.
  • Control térmico.
  • Sellado adecuado.

Existen varias señales prácticas.

Test del agua

Colocar un cabello limpio en un vaso de agua.

Si flota:

Probablemente tiene porosidad baja.

Si queda en el medio:

Porosidad media.

Si se hunde rápido:

Porosidad alta.

Test táctil

Deslizar los dedos desde las puntas hacia arriba.

Sensación lisa:

Cutícula cerrada.

Sensación áspera:

Cutícula abierta o dañada.

Manos de estilista cortan cabello oscuro y sedoso con tijeras y peine en peluquería; calendario de junio de 2026 y productos en el fondo.Los cortes periódicos ayudan a prevenir el quiebre, mantener la forma y reducir el frizz, favoreciendo una apariencia más saludable y resistente del cabello (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ningún producto puede reparar completamente puntas destruidas.

El corte regular ayuda a:

  • Evitar quiebre.
  • Mantener forma.
  • Reducir frizz.
  • Mejorar apariencia saludable.

Todo proceso químico altera la cutícula.

La decoloración especialmente puede generar:

  • Apertura extrema.
  • Fragilidad.
  • Sequedad.
  • Pérdida de proteínas.

Por eso el cabello rubio necesita cuidados mucho más específicos.

Lo que funciona para una persona puede destruir el cabello de otra.

Un aceite pesado puede ser excelente para porosidad alta y terrible para porosidad baja.

La personalización es fundamental.

Personalizar la rutina de cuidado según la porosidad es fundamental para lograr un cabello más saludable, resistente y brillante (Freepik)Personalizar la rutina de cuidado según la porosidad es fundamental para lograr un cabello más saludable, resistente y brillante (Freepik)

Hoy la peluquería moderna ya no se basa solamente en estética.

Se basa en diagnóstico.

Los estilistas profesionales analizan:

  • Porosidad.
  • Elasticidad.
  • Densidad.
  • Historial químico.
  • Estado de la cutícula.

Para crear tratamientos personalizados.

La porosidad del cabello es uno de los factores más importantes para comprender cómo cuidar correctamente la fibra capilar.

No existe un cabello “difícil”. Existe un cabello mal diagnosticado.

Cuando entendemos cómo funciona la cutícula y cómo interactúan la hidratación, los lípidos y las proteínas, podemos transformar completamente la salud y apariencia del cabello.

La verdadera belleza capilar no depende únicamente de productos caros o tratamientos de moda. Depende del equilibrio correcto.

Un cabello saludable es aquel que logra mantener hidratación, resistencia, elasticidad y protección.

Aprender a escuchar lo que el cabello necesita es el primer paso para lograr brillo, suavidad y salud real a largo plazo.

Porque cada tipo de cabello necesita un cuidado especial, y cuando entendemos su porosidad, finalmente comenzamos a tratarlo como realmente lo necesita.

Leonardo Rocco es un reconocido artista del cabello de las celebridades, vocero, artista de plataforma, educador, personalidad de televisión, propietario de salones de belleza y creador de una línea de productos para el cuidado del cabello. Nacido en Argentina, con raíces italianas, ha vivido en Miami durante los últimos 21 años donde desarrolló su carrera profesional internacional. Es dueño de Rocco Donna Hair and Beauty Art, dos súper exclusivos salones de belleza y creador de productos de belleza Rocco Donna Professional.

por INFOBAE

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