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Valoración

El francés Quentin Dupieux escribe y dirige Mandíbulas, una divertida comedia que tiene a una mosca gigante como excusa para que sus dos protagonistas deleiten con un humor surrealista y diálogos delirantes.

La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2020, y fue distribuida en Francia en mayo de 2021 por Memento Films. Un lanzamiento tardío, ya que se retrasó varias veces debido a la pandemia del COVID-19.​

Tráiler y sinopsis de Mandíbulas

Tráiler de Mandíbulas | MAGNOLIA PICTURES

Cuando dos amigos no muy inteligentes encuentran una mosca gigante atrapada en el maletero de un coche, deciden entrenarla con la esperanza de ganar mucho dinero.

Crítica de Mandíbulas

Mandíbulas es una prueba más del incombustible sentido del humor que tiene su realizador, el francés Quentin Dupieux. Como es habitual en su filmografía, se apoya en una premisa tan ridícula como ingeniosa: dos amigos encuentran una mosca gigante y deciden adiestrarla. Aunque este animal no es más que un MacGuffin para que las cómicas situaciones vayan ocurriendo.

Sorprendentemente, este no es el argumento más surrealista de la obra del director. El cine del francés es una apuesta constante por lo absurdo y lo surrealista. El ejemplo más claro es Rubber (2010), su película más icónica, que narra la historia de un neumático con vida propia que adquiere poderes de telequinesis y comienza a matar personas.

Volviendo a Mandíbulas, la película es una sucesión constante de gags, muchos de ellos imprevisibles, que juegan con el humor surrealista y a veces absurdo. Sin embargo, lo que podría ser un desastre en cualquier otro director, termina siendo una divertida historia de amistad que no decae en ningún momento, y con la que tendrás una sonrisa esbozada en gran parte de sus apenas 74 minutos de duración.

Dupieux se encarga también de la fotografía en Mandíbulas, la que fuera hasta el momento su novena película. Utiliza encuadres muy amplios, que permiten observar al completo como lo absurdo se mezcla con lo cotidiano, y con escenarios muy simples que refuerzan lo surrealista de la historia y elevan aún más ese humor que se aleja de la comedia convencional.

Actuaciones destacadas

La dupla protagonista, formada por Jean Gab (David Marsais) y Manu (Grégoire Ludig), es sin duda el alma de Mandíbulas. Dos personajes que rozan lo caricaturesco, pero que, sin embargo, logran capturar rápidamente el afecto del espectador. Su falta de luces, combinada con una ingenuidad absurda, da lugar a momentos cómicos que nunca buscan la carcajada sonora, sino una risa más interna. Algo que recuerda, en este sentido, al estilo de los Monty Python.

Además de la química entre Marsais y Ludig, creo que hay que destacar la participación de Adèle Exarchopoulos, en un papel radicalmente distinto al que la catapultó en La vida de Adèle (2013). Aquí interpreta a Agnès, un personaje enloquecido que, por difícil que parezca, logra elevar aún más el nivel de excentricidad de la trama. Su exagerada presencia es sin duda uno de los puntos más altos de la película.

La película recuerda en varios momentos a un clásico de la comedia como es Dos tontos muy tontos (1994), ya que es una road movie de comedia con dos amigos no muy listos, los cuales no tienen un destino fijo, sino que van encontrando dificultades y posibilidades por el camino. Aun así, hay que reconocer que Mandíbulas mantiene su propia identidad, mezclando elementos de este tipo de películas con un fuerte componente de surrealismo francés.

Conclusión

Mandíbulas es una película que, a fin de cuentas, logra lo que se propone. Sin tener un presupuesto elevado -apenas 5 millones de dólares-, con un buen guion y personajes divertidos y con química, logra entretener con creces. Por lo menos a los que aceptan el humor surrealista y las tramas absurdas. En definitiva, el sello personal de Quentin Dupieux.

Puedes encontrar la película en Amazon Prime Video.

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