Oswaldo Blanco, ícono del beisbol venezolano y primer criollo en actuar como cuarto bate en Grandes Ligas, falleció este jueves, 23 de julio, a los 80 años.
De acuerdo con la información difundida por sus familiares, Blanco murió a causa de un infarto.
Nacido en Sarría, en Caracas, el 8 de septiembre de 1945, Blanco debutó como pelotero profesional siendo apenas un adolescente. A los 16 años firmó con los Indios de Oriente y a lo largo de su carrera vistió también las camisetas de Estrellas Orientales, Navegantes del Magallanes, Llaneros de Acarigua y Águilas del Zulia, antes de consolidarse como una de las máximas figuras de los Tiburones de La Guaira.
Con los escualos disputó hasta 522 encuentros en 10 temporadas, conectó 27 jonrones, remolcó 230 carreras y promedió .268 al bate.
Su paso por distintos equipos también reflejó las dinámicas del beisbol venezolano de aquella era. En una tertulia organizada por la LVBP en 2015, el propio Blanco relató cómo terminó llegando a los Tiburones.
«Magallanes me había cambiado a Acarigua y de allí pasé al Zulia. Esa temporada la directiva de las Águilas habló con Padrón Panza para pedirle a Aparicio de vuelta. Padrón Panza les dijo que lo entregaba a cambio de otro pelotero y apareció mi nombre. Pertenecía a los Tiburones y no lo sabía», contó el propio Blanco.
En 2015 fue exaltado al Salón de la Fama del Beisbol Venezolano, reconocimiento a una trayectoria marcada por la consistencia ofensiva: 310 carreras impulsadas, 149 dobles, 23 triples, 41 cuadrangulares, 860 imparables y 403 anotadas en 954 juegos.
Más allá de las cifras, Blanco fue recordado por quienes lo conocieron como un hombre de principios firmes.
«Yo no podía ver injusticias en los equipos ni en ningún lado porque iba a defender a la gente. Mi madre me inculcó muchas cosas positivas y ser humilde era una importante», dijo en 2024 al periodista Efraín Zavarce, en el podcast Más allá del diamante.
HISTÓRICO PASO POR LAS GRANDES LIGAS
Inicialista de gran poder, Blanco llegó a las Grandes Ligas el 26 de mayo de 1970 con los Medias Blancas de Chicago, a los 24 años, convirtiéndose en el primer venezolano —y primer latinoamericano— en alinear como cuarto bate en un debut de Mayores.
Jugó dos temporadas en la Gran Carpa: la segunda con Cleveland en 1974, campaña en la que participó en 18 juegos como el criollo número 19 en llegar a esa instancia.
Para entender la dimensión del logro de Oswaldo Blanco, hay que mirar el contexto de su época. El inicialista caraqueño debutó en las Mayores en 1970, año en que solo él y David Concepción consiguieron llegar al mejor beisbol del mundo.
Hasta ese momento, y a más de tres décadas del estreno de Alejandro «Patón» Carrasquel en 1939, únicamente 18 venezolanos habían pisado la Gran Carpa.