Tras quedar fuera de la alineación titular este lunes para el primero de la serie ante los Orioles en Camden Yards, los Yankees prendieron las alarmas y enviaron de vuelta a Nueva York al campocorto panameño, José Caballero, para practicarmente una resonancia magnética en el dedo medio de su mano derecha; debido a molestias tras de un deslizamiento de cabeza en la inicial durante el noveno inning de la derrota del domingo 4-3 ante Milwaukee.

Aunque Caballero mantiene la esperanza de que no haya una fractura, la persistencia del dolor tras intentar realizar tiros lo ha obligado a buscar un diagnóstico más profundo. «Ya recibí tratamiento. El siguiente paso es la resonancia magnética para ver qué pasa», dijo el canaleño en declaraciones recogidas por Bryan Hoch de MLB.com.

El mánager Aaron Boone destacó la resistencia de la que ha gozado su pupilo en este arranque de zafra, pero a su vez reconoció que existe «cierta preocupación» y que las dificultades al tirar fueron un factor determinante para enviarlo a Nueva York.

La lesión llega en un momento inoportuno dado el buen rendimiento que ha mostrado el panameño, que también se adueñó de la posición gracias a su solvencia defensiva y aporte oportuno con el madero.

En sus primeros 40 choques ostenta línea de .259/.320/.400/.720 con cuatro vuelacercas, 13 remolcadas, 18 anotadas, 13 robos de base y OPS+ de 100. Con el guante, registra dos outs por encima del promedio y nueve carreras salvadas a la defensiva.

Habrían otras opciones si la situación pasa a mayores

Su baja, aunque sea temporal, obliga a los Yankees a confiar en el versátil Max Schuemann para cubrir las paradas cortas. Otras opciones si se trata de una situación a largo plazo incluyen a Anthony Volpe, que se encuentra en rehabilitación y Oswaldo Cabrera, que también está en Triple-A, recuperándose de la fractura de tobillo que sufrió el año pasado.

Mets ascienden a su cotizado prospecto A.J. Ewing

Ante la urgencia de una chispa ofensiva —tras una gris serie en Arizona, donde el equipo apenas produjo cinco carreras en tres choques—, los Mets han decidido llamar a A.J. Ewing; según indicaron fuentes de MLB.com este lunes.

El joven jardinero llega al equipo grande tras apenas 12 juegos en Triple-A Syracuse, confirmando su meteórico ascenso por el sistema de granjas de la organización de ‘La Gran Manzana’.

Ewing, seleccionado en la cuarta ronda del Draft de 2023, ha escalado posiciones rápidamente hasta convertirse en el segundo mejor prospecto de la organización (y el primero de posición). Su rendimiento en 2026 ha sido, sencillamente, irrebatible.

Inició el año con Doble-A Binghamton, dejando una línea de .349/.481/.571 en 18 encuentros, mientras que en sus 12 juegos con Triple-A Syracuse, mantuvo el ritmo con un promedio de .326 y cinco estafadas.

Varios scouts consideran que su techo ofensivo es incluso superior al de Carson Benge, quien recientemente se graduó de su estatus de prospecto.

Velocidad que intimida

La principal carta de presentación de Ewing es su agresividad y efectividad en las almohadillas. La temporada pasada lideró a toda la organización con 70 bases robadas en tres niveles distintos, siendo capturado apenas en 11 ocasiones. Esa velocidad, sumada a su capacidad para embasarse, lo proyecta como un primer bate de impacto inmediato en las Grandes Ligas.

Versatilidad para el esquema de Mendoza

Ewing no solo ofrece un bate zurdo peligroso, sino también una flexibilidad defensiva que permitirá al mánager Carlos Mendoza realizar ajustes en el campo. El novato puede cubrir las tres posiciones del jardín y también desempeñarse en la segunda base.

Se espera que el joven jardinero se integre de inmediato a la rotación defensiva de los bosques en el Citi Field, compartiendo labores con Carson Benge y la superestrella dominicana Juan Soto.

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